Los gobiernos costarricenses del siglo XIX se dedicaron, como en la mayoría de países latinoamericanos, a construir una identidad nacional. Partiendo del concepto moderno de República y tras haber adoptado un modelo económico agroexportador, el Estado costarricense se concentró en visualizar su discurso oficial a través de imágenes.Monumentos, plazas, edificios e instituciones de corte nacionalista, son parte del legado de las políticas gubernamentales promulgadas en el último cuarto del siglo antepasado.